c. 675 – 5 de junio de 754
San Bonifacio nació alrededor del año 675 en Wessex (hoy en día, Devon), Inglaterra. Su nombre de nacimiento era Winfrid. Fue un monje brillante en un monasterio benedictino en Inglaterra. Aunque fue director de una escuela, él creyó que Dios quería que fuera misionero. Se fue a Frisia (al norte de Holanda y Alemania) a comenzar su trabajo. La guerra lo forzó a regresar a Inglaterra por algunos años, pero no se dio por vencido. Después, se fue a Roma para pedirle al papa que le dijera en dónde quería que él sirviera. El papa Gregorio II le cambió el nombre de Winfrid a Bonifacio, que significa “bienhechor”. Después, envió a Bonifacio a Alemania del este a convertir paganos al cristianismo.
Por casi 35 años Bonifacio viajó por toda Alemania predicando, enseñando y construyendo escuelas, monasterios y conventos. Regresó a Roma para reportar su trabajo al papa. Ahí, el papa lo ordenó obispo y le dijo que regresara a Alemania a continuar su trabajo misionero y a reformar la Iglesia en Alemania. En el reino en el que él vivía había muchos problemas por la interferencia de los laicos en las elecciones de los obispos y la mundanalidad del clero. Para restituir la fidelidad a Roma de la Iglesia alemana y para convertir a los paganos, Bonifacio se guiaba por dos principios: 1) restituir la obediencia del clero a sus obispos en unión con el papa en Roma y 2) el establecimiento de varias casas de oración que tomaron la forma de monasterios benedictinos.
Ya siendo hombre mayor, Bonifacio regresó a Frisia a trabajar entre los paganos. Una mañana, mientras esperaba para confirmar a un grupo de conversos, un grupo de nativos enfurecidos entraron violentamente a la iglesia y mataron a Bonifacio y a otros 50 conversos. En la actualidad, San Bonifacio es el patrono de Alemania.
Sierva de Dios Julia Greeley
Murió 7 de junio de 1918
Julia Greeley nació en la esclavitud en Hannibal, Missouri, en algún momento entre 1833 y 1848. Liberada por la Ley de Emancipación de Missouri en 1865, Julia posteriormente se ganó la vida sirviendo a familias blancas en Missouri, Colorado, Wyoming y Nuevo México. Julia gastó todo lo que no necesitaba para sí misma en ayudar a las familias pobres de su barrio. Cuando sus recursos eran inadecuados, mendigaba comida, combustible y ropa para los necesitados. Un escritor más tarde la llamó una “Sociedad de San Vicente de Paul de una sola persona”. Para evitar avergonzar a las personas a las que ayudaba, Julia hacía la mayor parte de su trabajo caritativo de noche en callejones oscuros. Julia ingresó a la Iglesia Católica en la Parroquia del Sagrado Corazón en Denver en 1880. Los jesuitas que dirigían la parroquia la consideraban la promotora más entusiasta de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús que jamás habían visto. Julia también tenía una rica devoción al Santísimo Sacramento y a la Santísima Virgen y continuaba sus oraciones mientras trabajaba. Se unió a la Orden Franciscana Seglar en 1901 y estuvo activa en ella hasta su muerte en 1918. Recibió el título de Sierva de Dios en agosto de 2016, y actualmente se está considerando su causa de canonización. Sus restos se encuentran en la Catedral de Denver, donde la gente puede orar y pedir su intercesión.