· ¿Cómo responde
María al saludo de Isabel?
· ¿Cómo respondes
tú cuando alguien reconoce algo bueno en ti?
· ¿Por qué es tan
importante María para nuestra fe?
Visita una
imagen de María
Visita una
estatua de María en una parroquia local o centro de retiro. Lleva un ramo de
flores y déjalo allí para honrar a nuestra Santísima Madre. Cuando estés allí,
pídele a María que interceda por intenciones específicas. Recuerda a los niños
que recurran a su Madre celestial en momentos de necesidad y le pidan sus
oraciones.
Salve, Reina de
los Cielos
Salve, Reina de
los Cielos, Madre de misericordia,
nuestra vida,
nuestra dulzura y nuestra esperanza.
A ti clamamos,
los
desterrados hijos de Eva.
A ti
suspiramos,
gimiendo y
llorando en este valle de lágrimas.
Vuelve, pues,
Señora,
tus ojos
misericordiosos hacia nosotros,
y después de
este destierro
muéstranos a
Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clemente,
oh piadosa,
oh dulce
Virgen María!
La segunda
lectura suele ser de una carta a una comunidad de la Iglesia primitiva. Antes
de proclamar la lectura, el lector anuncia quién escribió la carta y para qué
comunidad fue escrita. ¿Quién escribió la carta de hoy? ¿Para qué comunidad fue
escrita?
Planea una
visita a un familiar o amigo que esté solo. Lleva flores o algo horneado para
alegrar su día.