·
¿Hay
algo que sea TAN valioso que venderías todo lo que tienes para comprarlo? Si es
así, ¿qué es?
·
¿Alguna
vez perdiste algo importante y luego lo encontraste? ¿Cómo se sintió?
·
¿Qué
está tratando de enseñarnos Jesús en el evangelio de hoy?
Diversión
Familiar
Búsqueda del
tesoro
Una búsqueda
del tesoro es una excelente manera de entretener a los niños y reforzar el
Evangelio de hoy. Considere crear una búsqueda del tesoro en su hogar; lleva
algo de tiempo prepararlo, ¡pero vale la pena! Haga que los niños inviten a sus
amigos. Aquí hay algunos consejos para preparar la búsqueda del tesoro:
1.
Elija
un lugar grande y apropiado para la edad. Asigne amigos a los niños más
pequeños para que no se confundan ni se pierdan.
2.
Elija
un formato o un tema.
3.
Determine
cuánto tiempo llevará la búsqueda del tesoro. Una buena regla general es que la
paciencia de los niños durará aproximadamente el doble de pistas que años. Por
supuesto, incluso los niños mayores pueden cansarse un poco después de 26
pistas. En general, entre 5 y 15 es una buena longitud, dependiendo de qué tan
separadas estén las pistas entre sí.
4.
Haz
un gran tesoro. La última pista debería conducir a algún tipo de tesoro o
actividad divertida, recompensando a todos por terminar. Considere tener un
premio para la primera persona o equipo en encontrar el tesoro, lo que le dará
cierta competencia y urgencia a la búsqueda.
o Decore una caja
con dibujos o papel de construcción, luego llénela con golosinas, como dulces,
monedas o juguetes.
o El tesoro no
tiene que ser una cosa. Puede organizar una gran comida, un área de fiesta o un
juego para que los niños lleguen a un divertido "arboleda secreta".
o Si la búsqueda
es para niños más pequeños, asegúrese de que haya algunos premios de
consolación—todos deben encontrar o irse a casa con algo.
5.
Busque
en Internet ideas creativas sobre cómo hacer pistas usando códigos y mapas del
tesoro.
6.
Haga
un último recorrido de su búsqueda del tesoro para asegurarse de que todas las
piezas encajan correctamente
Oración al
Ángel de mi Guarda
Ángel de mi
guarda,
dulce compañía,
no me
desampares,
ni de noche ni
de día,
no me dejes
solo, que me perdería,
hasta que me
pongas, en paz y alegría,
con todos los
santos, Jesús y María,
te doy el
corazón y el alma mía
que son más
tuyos que míos.
Amen.
El Evangelio de
hoy habla de que el reino de los cielos es como un tesoro. Hay muchas cosas
valiosas en su iglesia. ¿Qué crees que es más valioso?
Trabaja en ser
agradecido esta semana. Despierta cada mañana y agradece a Dios por todo lo que
tienes (tu familia, tu hogar, tus amigos, tu fe, etc.).