CONOCE A NUESTRA FAMILIA EXTENDIDA
Beato Diego Luis de
San Vitores y san Pedro Calungsod (Día de fiesta:
2 de abril)
1627 – 1672, 1654 – 1672
El padre Diego Luis de San Vitores fue un misionero jesuita a quien se le autorizó servir en las Filipinas. Cuando se dirigía hacia allá, el barco en el que navegaba se detuvo en Guam y el padre Diego Luis prometió que regresaría ahí. Llegó a Guam en 1668 junto a Pedro Calungsod y un grupo de misioneros jesuitas y asistentes laicos de las Filipinas. El padre Diego Luis creía que los hombres jóvenes y fuertes en su fe como Calunsgod eran de gran ayuda para influenciar a la juventud. Los jesuitas misioneros solo escogían a catequistas y asistentes excelentes como modelos de la vida cristiana para que los acompañaran en sus misiones. Calungsod, originario de las Filipinas, llegó a Guam al final de su adolescencia. En 1669, el padre Diego Luis estableció la primera iglesia católica en Guam.
Después
de la muerte de un amigable jefe local que apoyaba a los misioneros, los
miembros de los Chamorro (una tribu indígena) se levantaron en contra de los
misioneros. El padre Diego Luis y Pedro Calungsod fueron martirizados el 2 de
abril de 1672. Después de los asesinatos, la fe cristiana se extendió
rápidamente a lo largo de Guam. El beato Diego Luis fue beatificado en 1985 por
el papa Juan Pablo II y san Pedro Calungsod fue canonizado por el papa
Benedicto XVI en 2012.
TOMA TIEMPO PARA COMPARTIR
- ¿Qué es lo que más te llama la atención cuando escuchas la historia de la Pasión del Señor?
- Los soldados golpearon a Jesús y se burlaron de Él. ¿Cómo crees que eso hizo sentir a Jesús?
- ¿Cómo habría sido experimentar lo que vivió Simón de Cirene?
- ¿De qué manera los santos que han muerto por su fe imitan a Cristo?
DIVERSIÓN FAMILIAR
Visita un cementerio
Al final del Evangelio de hoy, Jesús es colocado en el sepulcro. Visita un cementerio local y muestren respeto a los fieles que ya partieron. Visita a alguien que hayas conocido personalmente o a alguien más por quien puedas ofrecer tus oraciones. Limpia la tumba y ofrece la siguiente oración por ellos: Concédele a él/ella eterno descanso; permite que la luz perpetua brille en él/ella. Que las almas de los fieles que ya han partido, por medio de la misericordia de Dios, descansen en paz. Amén.
RECETA DE LA SEMANA
Pimientos rojos rellenos
Al preparar esta comida, reflexiona en cómo el velo del santuario se rasgó de arriba abajo.
4
pimientos rojos grandes cda. de aceite vegetal
2
1
cebolla Vidalia picada
2
tazas de arroz cocido
2
cdta. de sal de ajo
1
cdta. de pimienta negra
1
cda. de ajo finamente picado
1
lata grande de tomate machacado
1
lata (8oz) de pasta de tomate
1
cda. de perejil italiano fresco picado
1-2
tazas de queso mozzarella rallado
Calienta
el horno a350 F (175 C aproximadamente). Corta los pimientos a la mitad de
arriba hacia abajo y remueve el tallo y las semillas. Enjuágalos. Ponlos en una
olla con agua hirviendo por 3 minutos. Remuévelos de la olla, sécalos y
apártalos. En una sartén, cocina la cebolla y el ajo en el aceite vegetal por 3
minutos. Agrega la carne, el perejil, la sal de ajo y la pimienta. Dora la
carne y descarta la grasa. Añade el arroz cocido, los tomates y la pasta de
tomate. Cocina por dos minutos. Coloca los pimientos en un recipiente para
hornear. Rellena los pimientos con la mitad de la mezcla. Pon el resto de la
mezcla alrededor de los pimientos. Cúbrelos con papel aluminio. Hornea por 15
minutos. Destápalos. Cúbrelos con el queso mozzarella y hornea por 15 minutos
más sin el papel aluminio. A disfrutar!
ORACIÓN FAMILIAR
Oración ante el crucifijo
Escucha y reflexiona en la canción de African Spiritual, “Were You There” (Presenciaste la muerte del Señor). Puedes encontrarla en YouTube o en donde consigues tu música. Cuando termines, reza esta oración frente a un crucifijo en tu casa:
Mírame desde lo alto, dulce y buen Jesús
mientras me arrodillo con humildad ante tu rostro.
Con el alma ardiente, oro y te suplico
que fijes en lo hondo de mi corazón
sentimientos vivos de fe, esperanza y caridad,
verdadero arrepentimiento de mis pecados
y un propósito firme de enmienda.
Al contemplar con tanto amor y tierna compasión
tus cinco preciadas heridas,
medito en ellas dentro de mí
y recuerdo las palabras que David, tu profeta, dijo de ti, mi Jesús:
“Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos”
Amén.
ENLACE DE LITURGIA
Rojo es el color de la liturgia del Domingo de Ramos. ¿En dónde ves el rojo en la misa de hoy?
RETO FAMILIAR
Reza el Vía Crucis en familia o asiste a la
Liturgia de la Pasión del Señor en tu parroquia.
DATOS DIVERTIDOS
Cuando Jesús entró a Jerusalén, la gente
extendió mantos en el camino cuando Él pasaba. Extender mantos en el camino era
un gesto antiguo de homenaje ante el nuevo rey.